De qué hablamos
Entregar billetes se siente distinto que acercar una tarjeta o tocar una pantalla. Pagar, en sí, puede generar una pequeña molestia emocional, y esa molestia no es igual en todas las situaciones. Notarlo es un primer paso para relacionarse con el gasto sin sorpresas.
De dónde viene la idea
Los investigadores Drazen Prelec y George Loewenstein propusieron en 1998 la idea del dolor de pagar (pain of paying): pagar produce una molestia emocional que depende de lo visible, cercano y ligado al disfrute que esté el pago. Su artículo, «The Red and the Black», se ocupó de cómo mentalmente contabilizamos ahorros y deudas.
Sabías que…
En experimentos de subasta, los participantes que sabían que pagarían con tarjeta estuvieron dispuestos a ofrecer más que quienes sabían que pagarían en efectivo.
Prelec y Simester (2001) estudiaron el llamado «efecto de la tarjeta de crédito» con experimentos en los que se pedía a los participantes que ofrecieran dinero por un producto. Las ofertas de quienes pagarían con tarjeta fueron claramente mayores que las de quienes pagarían en efectivo.
No significa que usar tarjeta sea «malo» ni que pagar en efectivo sea «mejor». Lo que muestra es que la forma de pago cambia la experiencia del gasto, y que esa experiencia puede influir en cuánto estamos dispuestos a pagar.
Cómo aplicarlo con suavidad
Ideas para tomar más conciencia, sin prohibiciones:
- Al pagar, detenerte un segundo y preguntarte cómo te sientes y si es lo que querías.
- Hacer un repaso semanal breve de lo gastado, para reconectar el gasto con la experiencia que tuviste.
- Para compras grandes, dar un tiempo de espera antes de decidir.
Si sientes que gastar se te escapa de las manos o te genera culpa persistente, puedes consultar a un profesional de la salud.
Fuentes consultadas
- Prelec, D., & Loewenstein, G. (1998). The red and the black: Mental accounting of savings and debt. Marketing Science, 17(1), 4–28. Registro del artículo.
- Prelec, D., & Simester, D. (2001). Always leave home without it: A further investigation of the credit-card effect on willingness to pay. Marketing Letters, 12(1), 5–12.
Carácter del artículo. Este texto es educativo e informativo. El contenido de este sitio es informativo y no constituye asesoramiento psicológico, médico ni financiero. Si atraviesas un malestar emocional importante, consulta a un profesional de la salud.